jueves, 26 de diciembre de 2024

Fin del viaje

 26 de diciembre 2024

A las 11:45 salimos del hotel, después de dejar las mochilas en consigna y pagar el servicio de habitaciones. Desayunamos en el Starbucks porque aún seguían todas las cafeterías cerradas. Xavi se pidió un pastel de chocolate y una taza de chocolate, yo lo mismo de ayer. Justo a nuestro lado se sentó una familia argentina-uruguaya que vivían en Mallorca y tenía ganas de socializar. Estuvieron preguntándonos por sitios que ver y contándonos lo que habían hecho. Al final salimos a la una de la tarde de la cafetería. Atravesamos el barrio de mala Strana, cruzamos por última vez el puente de Carlos y entramos al Clementinum con la idea de subir a la torre, pero las entradas estaban agotadas. Tomamos rumbo al museo del comunismo, pasando por el ayuntamiento, la torre de la pólvora y la plaza de la república, entre hordas de personas. El museo del comunismo es pequeño e interesante. Cuenta toda la historia de cómo Rusia impuso a los checos su doctrina comunista, por más que ellos se revelaron en varias ocasiones, hasta la caída del muro de Berlín y la división de Checoslovaquia en Chequia y Eslovaquia. Habían algunos objetos que recuerdo teníamos en Cuba, como el radio VEF y las raquetas de bádminton.

Callejeamos hasta la plaza Wenceslao con la idea de comer en el restaurante de los trenecitos, pero esperamos en la cola unos diez minutos y como no avanzaba nos fuimos. Paramos a comer unas patatas fritas ensartadas en un palo y una salchicha con queso. Visitamos las paraditas del mercado navideño y comenzamos el retorno al hotel comiéndonos un helado. Siempre buscamos nuevas rutas hasta llegar al río y luego cruzamos cada día un puente diferente. Hoy es el día que más frío hemos tenido, -2º con mucha niebla y humedad. 

Pasamos por la estación de metro Andel y compramos los tickets para el bus. Recogimos las mochilas en el hotel y nos fuimos a la estación de autobuses cercana. El bus salía en dos minutos, mucho antes de lo que teníamos previsto. Llegamos al aeropuerto a las 6:30 de la tarde, merodeamos por las tiendas, comimos un pato típico checo de cerdo y milhojas de patata y una cerveza para dar por terminado el viaje. 

El avión salió con media hora de retraso, pero el piloto comentó que con el viento de cola y el buen tiempo llegaríamos en hora a Barcelona. El vuelo fue tranquilo y nos lo pasamos viendo películas en el IPad.  A las 23:40 aterrizamos, cinco minutos antes de lo previsto.

Salimos del aeropuerto pasadas las 12 de la noche y llegamos a casa cerca de la una de la mañana. Así termina nuestro viaje a Praga, con 97,8 km recorridos en seis días y 687 fotos y vídeos para recordar. 































miércoles, 25 de diciembre de 2024

Navidad en el barrio judío

 25 de diciembre 2024

Los excesos de la noche buena nos han hecho despertar más tarde. Xavi apenas pudo dormir por culpa del codillo de la cena. Hoy vamos con calma. Salimos casi a las 12 del mediodía y todo seguía cerrado por el barrio. Encontramos abierto el Starbucks y desayunamos allí: un chocolate y una focaccia para mi, un cruasán de chocolate y café expreso para Xavi. Pusimos rumbo al cementerio judío, bajando hacia el centro por calles desconocidas y puentes que aún no habíamos cruzado. Era increíble la cantidad de personas caminando por el río, pensamos que la ciudad estaría más vacía en navidad, pero creemos que han aterrizado esta noche. Avanzamos lentamente y finalmente llegamos al cementerio. La entrada cuesta 20 euros por persona e incluye el cementerio y 5 sinagogas, pero dos de ellas estaban cerradas. Comenzamos la visita por la sinagoga Pinkas, la segunda más antigua de la ciudad, construida en 1535 y convertida en memorial por las víctimas del holocausto en 1950. En las paredes interiores están escritos a mano los nombres de 80 000 judíos de Bohemia y Moravia. En el piso superior se exponen los dibujos de los niños judíos encarcelados en el gueto de Terezin, muchos de los cuales no sobrevivieron.
Saliendo por la puerta lateral se accede al cementerio viejo, con más de 12 000 tumbas de hasta cuatro siglos atrás, la más antigua que vimos de 1437, del rabino Avigdor Kara y la más reciente de 1787. 
La siguiente sinagoga fue la vieja-nueva sinagoga, construida en el año 1270, en gótico tardío, es una de las sinagogas más antiguas de Europa que aún da servicio a los judíos de Praga. 
Caminando unas dos calles llegamos a la sinagoga Maisel, fundada en 1592 como un templo privado para el líder judío del siglo XVI, Mordecai Maisel. En su interior se exhiben objetos pertenecientes al pueblo judío de Bohemia y Moravia desde los siglos X al XVIII. 
Finalmente llegamos a la sinagoga española, construida en 1868 sobre las cenizas de un antiguo oratorio judío. Debe su nombre al estilo morisco utilizado en su arquitectura, inspirada en la Alhambra de Granada.  En el interior se exponen objetos e historias de judíos checos de los siglos XIX y XX, y de personalidades como Kafka, Freud o Mahler. A la salida nos hicimos una foto en la estatua de Kafka.
Atravesamos las calles del centro y otra vez llegamos al reloj astronómico cuando sonaban las campanadas de las tres de la tarde. Por suerte pudimos desviarnos antes de atravesar la masa de turistas haciendo vídeos del espectáculo. Intentamos entrar a la iglesia de Tynn, pero había mucha cola y no sabíamos cuándo podríamos entrar, lo intentaremos mañana. 
Caminando lentamente entre los turistas llegamos a la plaza Wenceslao, para comer en el restaurante de los trenes, pero otra vez la cola de espera nos lo impidió. Terminamos comiendo pollo en el Popeye de al lado.
Volvimos al hotel recorriendo calles más tranquilas, atravesando parques e iglesias y viendo la vida cotidiana de los checos. Descansamos un poco y dejamos las mochilas listas para mañana que volvemos a Barcelona. 

























martes, 24 de diciembre de 2024

Noche buena y Navidad

24 de diciembre 2024

Hoy decidimos ir directamente a Lidl a comprarnos el desayuno y comernoslo de camino al barrio judío. Bajamos hacia el río y caminamos hasta la casa danzante. Subimos unas calles del barrio nuevo con sus edificios de estilo art decó checo. Encontramos la escultura de un hombre colgando de un paraguas y en la fachada del centro comercial Quadrio, un avión con alas de mariposa. Atravesamos el centro comercial y encontramos la cabeza de Kafka, una escultura giratoria plateada que hipnotiza con su movimiento. 
Subimos a la última planta del centro comercial donde se podía visitar una exposición 3D de la historia de Praga. Al llegar solo encontramos una sala de juegos muy animada y futurista y la exposición también cerrada. Aprovechamos para ir al baño. El de mujeres es el baño más bonito que he visto con un diseño de arte pop digno de fotos. 
Volvemos a recorrer las calles del barrio antiguo y esta vez encontramos la figura de Freud colgando en una calle. Hicimos una parada en el ayuntamiento para comer en los puestecitos navideños. Finalmente conseguimos comer salchichas y el jamón típico de aquí. Pasamos por el reloj astronómico cuando daban las campanadas y nos quedamos a ver el espectáculo. 
Pasada la una de la tarde llegamos al cementerio judío, pero al querer comprar la entrada nos dijeron que cerraban a las dos, así que posponemos la visita para mañana. La siguiente parada fue en la biblioteca, en la que solo pudimos ver la niña leyendo un libro en una cornisa, pues también cerraban pronto y ya no vendían entradas. Nos hicimos una foto frente a la estatua de Kafka de la sinagoga española y pusimos rumbo al río para volver al hotel.
Llegamos a las cuatro de la tarde después de otros 12 km recorridos y los pies adoloridos. Repusimos fuerza y a las 8 salimos a buscar un sitio para cenar. En nuestro barrio todos los restaurantes estaban cerrados, excepto un vietnamita. Seguimos caminando buscando otra opción y casi llegando al centro encontramos uno llamado Medusa donde había gente cenando. 
Pedimos dos cervezas, sopa de pollo y pescado frito para mi, y codillo asado y ensalada de tomate y mozarella para Xavi.  El codillo era tan grande que incluso comiendo yo un poco, no nos lo pudimos terminar. Como ya estábamos muy cerca del centro, seguimos caminando para ver la ciudad de noche. Esperábamos encontrarla vacía, pero aún había muchos turistas paseando. Recorrimos con tranquilidad el puente de Carlos y tocamos varias de las estatuas famosas sin saber porque están desgastadas ni que se consigue al tocarlas, pero por si acaso lo hicimos. Entramos al bar robótico que exigía pagar la entrada en efectivo y una vez dentro, encontramos el bar de hielo que queríamos ir. Pagamos otra entrada que al menos incluía una bebida y nos sentamos a esperar que pasara el próximo grupo. Habíamos dejado los abrigos en el guardarropa, sin saber que encontraríamos dentro este bar.  Por suerte nos dieron un poncho térmico y unos guantes para vivir la experiencia.  Es un local pequeño con instrumentos musicales tallados en hielo, unos asientos y música para bailar y mantenerte caliente. Xavi se pidió una cerveza que se le iba congelando y yo un zumo de naranja que me sirvieron en un vaso de hielo. Creo que aguantamos unos 15 minutos y salimos casi congelados. 
Subimos las escaleras hasta el bar robótico, que no es más que una discoteca con dos salas: una con música electrónica y otra con música de los 70 y 80. En otra sala había unos ordenadores donde pedías la bebida y la preparaban dos brazos robóticos. Bastante decepcionante la experiencia por lo que vale la entrada. Subimos a la sala de la música ochentera y bailamos un rato.  
Seguimos caminando hsta la plaza del reloj y justamente faltaba dos minutos para las 12 de la noche, así que decidimos quedarnos a ver el espectáculo. Había mucha gente para la hora que era, pero nos dimos cuenta que muchos querían esperar la navidad en ese lugar. Justo cuando sonaron las campanadas se apagaron todas las luces de los edificios importantes de la ciudad y no salieron los 12 apóstoles ni salió el gallo. Fue divertido ver como la gente se quejaba y le gritaba al reloj para que hiciera la función de siempre, pero no sucedió. Al final la gente se felicitó por navidad y se abrazaron y besaron. Muchos latinos comenzaron a hacer videollamadas a la familia.  Nosotros nos hicimos una foto en el árbol de navidad y volvimos andando al hotel.












































 

Fin del viaje

 26 de diciembre 2024 A las 11:45 salimos del hotel, después de dejar las mochilas en consigna y pagar el servicio de habitaciones. Desayuna...