martes, 24 de diciembre de 2024

Noche buena y Navidad

24 de diciembre 2024

Hoy decidimos ir directamente a Lidl a comprarnos el desayuno y comernoslo de camino al barrio judío. Bajamos hacia el río y caminamos hasta la casa danzante. Subimos unas calles del barrio nuevo con sus edificios de estilo art decó checo. Encontramos la escultura de un hombre colgando de un paraguas y en la fachada del centro comercial Quadrio, un avión con alas de mariposa. Atravesamos el centro comercial y encontramos la cabeza de Kafka, una escultura giratoria plateada que hipnotiza con su movimiento. 
Subimos a la última planta del centro comercial donde se podía visitar una exposición 3D de la historia de Praga. Al llegar solo encontramos una sala de juegos muy animada y futurista y la exposición también cerrada. Aprovechamos para ir al baño. El de mujeres es el baño más bonito que he visto con un diseño de arte pop digno de fotos. 
Volvemos a recorrer las calles del barrio antiguo y esta vez encontramos la figura de Freud colgando en una calle. Hicimos una parada en el ayuntamiento para comer en los puestecitos navideños. Finalmente conseguimos comer salchichas y el jamón típico de aquí. Pasamos por el reloj astronómico cuando daban las campanadas y nos quedamos a ver el espectáculo. 
Pasada la una de la tarde llegamos al cementerio judío, pero al querer comprar la entrada nos dijeron que cerraban a las dos, así que posponemos la visita para mañana. La siguiente parada fue en la biblioteca, en la que solo pudimos ver la niña leyendo un libro en una cornisa, pues también cerraban pronto y ya no vendían entradas. Nos hicimos una foto frente a la estatua de Kafka de la sinagoga española y pusimos rumbo al río para volver al hotel.
Llegamos a las cuatro de la tarde después de otros 12 km recorridos y los pies adoloridos. Repusimos fuerza y a las 8 salimos a buscar un sitio para cenar. En nuestro barrio todos los restaurantes estaban cerrados, excepto un vietnamita. Seguimos caminando buscando otra opción y casi llegando al centro encontramos uno llamado Medusa donde había gente cenando. 
Pedimos dos cervezas, sopa de pollo y pescado frito para mi, y codillo asado y ensalada de tomate y mozarella para Xavi.  El codillo era tan grande que incluso comiendo yo un poco, no nos lo pudimos terminar. Como ya estábamos muy cerca del centro, seguimos caminando para ver la ciudad de noche. Esperábamos encontrarla vacía, pero aún había muchos turistas paseando. Recorrimos con tranquilidad el puente de Carlos y tocamos varias de las estatuas famosas sin saber porque están desgastadas ni que se consigue al tocarlas, pero por si acaso lo hicimos. Entramos al bar robótico que exigía pagar la entrada en efectivo y una vez dentro, encontramos el bar de hielo que queríamos ir. Pagamos otra entrada que al menos incluía una bebida y nos sentamos a esperar que pasara el próximo grupo. Habíamos dejado los abrigos en el guardarropa, sin saber que encontraríamos dentro este bar.  Por suerte nos dieron un poncho térmico y unos guantes para vivir la experiencia.  Es un local pequeño con instrumentos musicales tallados en hielo, unos asientos y música para bailar y mantenerte caliente. Xavi se pidió una cerveza que se le iba congelando y yo un zumo de naranja que me sirvieron en un vaso de hielo. Creo que aguantamos unos 15 minutos y salimos casi congelados. 
Subimos las escaleras hasta el bar robótico, que no es más que una discoteca con dos salas: una con música electrónica y otra con música de los 70 y 80. En otra sala había unos ordenadores donde pedías la bebida y la preparaban dos brazos robóticos. Bastante decepcionante la experiencia por lo que vale la entrada. Subimos a la sala de la música ochentera y bailamos un rato.  
Seguimos caminando hsta la plaza del reloj y justamente faltaba dos minutos para las 12 de la noche, así que decidimos quedarnos a ver el espectáculo. Había mucha gente para la hora que era, pero nos dimos cuenta que muchos querían esperar la navidad en ese lugar. Justo cuando sonaron las campanadas se apagaron todas las luces de los edificios importantes de la ciudad y no salieron los 12 apóstoles ni salió el gallo. Fue divertido ver como la gente se quejaba y le gritaba al reloj para que hiciera la función de siempre, pero no sucedió. Al final la gente se felicitó por navidad y se abrazaron y besaron. Muchos latinos comenzaron a hacer videollamadas a la familia.  Nosotros nos hicimos una foto en el árbol de navidad y volvimos andando al hotel.












































 

1 comentario:

  1. Hola! Primero feliz navidad y felicidades por el blog. Buscando en la red me ha salido vuestro blog de Praga. Información muy detallada y precisa. He tomado nota de sitios para comer y bailar (soy gran aficionada al baile). Mis felicitaciones Nivia y Xavi

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Fin del viaje

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